Creando Espacio
Por Phakchok Rinpoche

Hace algunos años, mientras yo estaba en Inglaterra en un viaje anual de enseñanzas, recibí una llamada desde mi casa en Nepal, donde me decía que algunos de mis alumnos no se estaban llevando muy bien. Estaban creando varios problemas entre ellos y para todos a su alrededor. Yo estaba realmente enojado con tal noticia, y cuanto más pensaba sobre aquello, más harto quedaba con aquella situación. Yo sólo podía pensar, repetidamente: "¿Por qué siempre es así? ¿Por qué están haciendo eso? ¿Cómo voy a tratar con este problema estando del otro lado del mundo? ¿Qué va a suceder ahora?" Y así, mi proceso mental siguió sin parar. Irónicamente, estos pensamientos volvían girando en mi cabeza mientras yo estaba sentado en el carro camino a ofrecer una conferencia titulada "La clave para la felicidad." Cuando me di cuenta de ese hecho, me quedé aún más enojado conmigo mismo y pensé: "¡Qué chiste! Si yo mismo no puedo ser feliz, ¿cómo podría ser capaz de enseñar a otros sobre la felicidad?"
Entonces paré de pensar por un momento y me quedé mirando por la ventana del coche, hacia el paisaje que pasaba. Afortunadamente estábamos dirigiendo por un campo abierto, en la zona rural, durante un día muy bonito, con un gran cielo azul sobre nuestras cabezas. Teníamos unos 20 minutos antes de llegar al lugar de la conferencia, así que miré hacia fuera y dejé que mi mente se mezclara con aquel cielo espacioso. Inspirado por la vastedad y la belleza del cielo, cerré mis ojos e imaginé que estaba rodeado por el espacio, como en aquella escena de la película Titanic, donde Kate Winslet se quedaba en la proa del barco con Leonardo Di Caprio y se inclinaba sobre el vasto océano. Después de sólo unos minutos, sentí una sensación de alivio. La irritación y el aprieto fueron sustituidos por una sensación de espacialidad y relajación, y los problemas que me estaban molestando parecían pequeños y ya no sofocaban más. De hecho, rápidamente me tomé anotando algunas ideas sobre cómo el mal entendido entre mis alumnos podría ser resuelto.
Cuando nuestra mente está apretada, cualquier pensamiento que surge la domina. Cuando logramos adoptar una actitud de espacialidad, nada de lo que surge logra dominarla. Es como la diferencia entre una salita de 10 metros cuadrados y un salón de 100 metros cuadrados. En la salita, cualquier cosa que usted pone allí adentro acaba definiendo el espacio por completo. Si usted coloca una mesa, es una oficina. Si coloca una cama, es una habitación. Si coloca una nevera, es una cocina.
En el salón, usted puede tener varias cosas, así como diferentes ambientes, y aun así ningún objeto puede definir la sala por sí sola. Cuando creamos espacio, pensamientos y emociones pueden seguir surgiendo, ellos apenas dejan de definir por completo nuestro estado mental.
Cómo crear espacio
¿Por qué no intentarlo ahora mismo? No es necesario pasar mucho tiempo con ese ejercicio. ¡Sólo 5 minutos bastan, pero 10 minutos sería aún mejor!
Siéntese cómodamente y cierre los ojos. Imagine que usted está rodeado por un cielo azul infinito, perfectamente limpio. El cielo es espacioso y sin nubes, prístino, del azul celeste más profundo, y lo envuelve completamente, extendiéndose para siempre en todas direcciones, hacia arriba, hacia abajo y hacia todos los lados. No hay paredes, fronteras o edificios. Absolutamente nada en cualquier dirección. Continúe enfocando en este cielo infinito, haciéndolo lo más vívido y vibrante posible.
Si usted se pierde pensando en el trabajo, en las tareas que necesitan ser hechas o con cualquier otra cosa, eso es completamente normal. Sólo vuelva su atención gentilmente para imaginar el espacio sin fronteras y continúe la meditación.
Después de hacer de este cielo lo más claro y vívido posible, quédese un tiempo apreciando este espacio que usted está visualizando. Hágalo a través de sentir la calidad de la espacialidad de este cielo. Por ejemplo, traiga a la mente lo hermoso que es, o aprecie cuán infinitamente vasto, espacioso e inmaculado es este cielo a su alrededor. No hay que estar pensando en él. Sólo trate de sentir suavemente como es estar en la espacialidad de este cielo.
Se permite sentir la espacialidad del cielo permeando todos los lugares, dentro y fuera del cuerpo y de la mente.
Se repite por un momento en esta sensación de espacialidad.
Lentamente abra sus ojos y acostúmbrese de nuevo con su entorno. ¿Cómo se siente?
Artículo publicado originalmente en radicallyhappy.org y traducido por Fábio Valgas